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Por qué las ojeras influyen tanto en la percepción de la belleza y cómo atenuarlas

Somos fieles defensores de que la belleza está en los ojos del que mira, pero la ciencia defiende que un rostro nos resulta más agradable cuando tiene una mirada sana y descansada. Así lo asegura un estudio publicado por la revista médica Journal of Cosmetic Dermatology, que revela que una de las principales razones por las que los pacientes visitan las clínicas estéticas es la preocupación por la apariencia de la mirada. 

Eso ha permitido el diagnóstico de una patología tan desconocida como frecuente: la deformidad del lagrimal, causante, en múltiples casos, de la piel decolorada que se sitúa bajo nuestros párpados; sí, esa que tanto nos preocupa. Pero ese no es siempre el detonante de nuestras ojeras: la predisposición genética, el cansancio, las cuestiones hormonales, un estilo de vida inadecuado o problemas cutáneos como dermatitis atópica son otros de los motivos. 

Espejito, espejito: ¿cómo he descansado hoy? 

¿Por qué influye tanto el cansancio en la percepción de la belleza? La mirada es el espejo del alma y, por tanto, los ojos son una fiable fuente de información sobre cómo se encuentra nuestro universo interior. Y, además de ser un instrumento perfecto para transmitir emociones, como ocurre con el resto de órganos faciales, marcan la armonía del rostro. 

De hecho, según afirma la investigación citada, mirar a una persona a los ojos es capaz de activar de una manera potente ciertas áreas cerebrales. Si has sentido el idílico “amor a primera vista” alguna vez, sabes de lo que hablamos. Por esta razón, cuando el agotamiento domine nuestro aspecto, al ser la hermosura una cualidad relacionada con la proyección de sensaciones positivas, nos veremos menos agraciados al contemplarnos. 

Los tipos de ojeras

El reconocimiento facial, sistema biológico a través del cual identificamos emociones como la felicidad o, por el contrario, el cansancio, está potencialmente condicionado por el contorno de nuestros ojos. De hecho, expertos concluyen que tener una nariz perfecta o una sonrisa de anuncio no es suficiente para considerar un rostro atractivo si presenta unas marcadas ojeras. 

Este hecho lo confirman las estadísticas: el 60% de las mujeres preferirían erradicar su mirada cansada antes que las canas o las arrugas. Otro dato a tener en cuenta: según un informe de la Academia Americana de Cirugía Plástica Facial y Reconstructiva, en el año 2015, una de las tendencias más fuertes en cirugía fue el retoque de párpados (71%). 

Aunque las encuestas demuestran que tener una mirada cansada es un síntoma común, al igual que ocurre con la piel, existen diferentes tipos de ojeras

1. Ojeras hundidas: son resultado del envejecimiento y la disminución de grasa. 

2. Ojeras azuladas o vasculares: se acentúan más en personas con la piel clara y se debe a problemas de microcirculación sanguínea. Suelen ser transitorias y fruto del cansancio. 

3. Ojeras oscuras y pigmentadas: están provocadas por una excesiva producción de melanina y suelen tener su origen en la herencia genética. 

4. Ojeras por flacidez o patas de gallo: aparecen por el paso del tiempo y la pérdida de colágeno en el contorno del ojo, aunque en ocasiones también tienen un fuerte componente genético.

Cómo eliminar las ojeras y conseguir una mirada descansada

En Saigu nos encantaría poder decirte que con productos de cosmética lo podemos resolver todo, pero te estaríamos engañando. La cosmética tiene un papel importante en el aspecto de tu piel, pero solo supone el 10% de lo que influye. El resto tiene mucho más que ver con tu genética y, especialmente, con tu estilo de vida, alimentación y descanso.

Ya sabemos que se suelen buscar soluciones rápidas y milagrosas, pero la realidad es la que es y, cuanto antes la asumamos, menos decepciones nos llevaremos. Así que a continuación te damos soluciones de todo tipo, tanto las que implican cambios profundos como las que se pueden hacer con nuestros productos para que las combines y obtengas resultados de verdad. 

1. Regula la luz azul

La exposición constante a la luz artificial de las pantallas de nuestros dispositivos electrónicos está haciendo mella en nuestra mirada. La instalación de filtros lumínicos, la regulación de la intensidad de la luz y el uso de gafas especiales pueden ayudar a disminuir el impacto de una jornada frente al ordenador en nuestras ojeras. 

2. Haz ejercicio

Como ya explicamos hace poco en Saigu, factores como la ansiedad influyen directamente en el estado de nuestra piel. Para disminuir esos niveles de estrés, así como para conseguir que la sangre llegue correctamente hasta el último de nuestros capilares, se recomienda hacer una hora de ejercicio unas 2 o 3 veces por semana. Esa necesaria dosis de oxígeno, nutrientes y de liberación de endorfinas provocará un efecto luminoso en nuestra piel, mejorando a su vez su tonalidad.  

3. Hidrátate y lleva una buena alimentación

Reducir el consumo de carne roja y azúcares e ingerir el doble de frutas y vegetales es esencial para mantener la piel saludable y reducir el sombreado que se sitúa bajo nuestros párpados. Recordatorio: la sal, que provoca la retención de líquidos, es tu peor aliado, mientras que alimentos como el pepino, la sandía, el apio, la remolacha y el tomate (ricos en agua), deberían adueñarse de tu cocina. Por otro lado, beber (al menos) dos litros de agua al día es clave, ya que la finalidad de muchas cremas de contorno de ojos -diseñadas para pulir las ojeras- no es otra que la hidratación de la piel.

4. Abraza una buena rutina

No es posible embellecer el rostro si se descuidan los rituales faciales diarios, pero somos conscientes de que el frenético ritmo que marca nuestra semana provoca que prioricemos nuestro sueño frente a cualquier tratamiento. Para ser constantes con nuestra rutina es requisito imprescindible que esta sea fácil de cumplir.

5. Duerme las horas necesarias

La falta de descanso es uno de los primeros factores en declararse culpable cuando de ojeras y bolsas se trata. Como ya hemos apuntado en otras ocasiones, por la noche se liberan toxinas, nuestra respiración se regula y la presión sanguíneo se equilibra, o lo que es lo mismo: las células comienzan su reparación, revertiéndose el daño que sufre nuestra mirada. 

Así que abandonarse al mundo de los sueños durante unas 8 horas es fundamental para amanecer con buena cara. Consejo: utiliza una almohada que eleve tu cabeza lo suficiente para que el líquido no se retenga en tus bolsas.

6. Usa maquillaje con activos naturales

Aunque con la ciencia en la mano nadie te puede asegurar que los productos naturales son mejores para tu piel que los sintetizados químicamente, en Saigu apostamos por poner en tu maquillaje ingredientes activos naturales. Eso significa que además de a nivel estético, actúan sobre tu piel como un tratamiento.

Por ejemplo, la máscara de pestañas tiene aceite de ricino que además de marcarte la mirada también nutre tus pestañas. Por otro lado, el corrector, elaborado con aceites de oliva, romero y jojoba, además de ayudarte a difuminar las ojeras, también te ayuda a mantener hidratada la zona del contorno de los ojos y le da luminosidad.

1 comentario

Patricia

Hay una parte muy importante que no se ha mencionado, que es la gimnasia facial.
La gimnasia facial proporciona oxígeno y sangre a los músculos de la cara y ayuda a mantenerlos activos.

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