8 errores más comunes que cometemos cuando nos maquillamos

No es sencillo dar con un maquillaje ideal para tu rostro. Hay que aprender qué tonos van con tu piel, de qué manera debes extenderte la sombra de ojos, qué tipo de máscara de pestañas te favorece y cuáles son los colores que más partido le sacarán a tus facciones. Poco a poco, a medida que vas aprendiendo cómo maquillar tu cara para potenciar ese brillo que ya tienes al natural, vas guardando trucos de los que no te despegas. Para que tengas más herramientas a mano a la hora de maquillarte, te contamos cuáles son los ocho errores más comunes que cometemos cuando nos maquillamos. Así te preparas para no repetirlos.

1. Preparar la piel

Sin duda este es uno de los principales errores. La piel del rostro pasa muchas horas expuesta al sol, a la suciedad del aire y a miles de luces dañinas que empiezan, cómo no, en la pantalla de nuestros móviles. Antes de maquillarnos debemos limpiar, hidratar y proteger la piel según las necesidades que tenga nuestra epidermis en concreto. Lo mismo debe realizarse una vez terminado el día. Quitarse el maquillaje y limpiar la piel es sumamente importante porque mientras dormimos esta parte del rostro se regenerará. Si los poros no están lo suficientemente liberados de suciedad pueden aparecer rojeces, puntos negros o acné.

2. Tono de base adecuado

Esto sucede porque no sabemos exactamente qué tono de base necesitamos. Elegir un tono más oscuro hará que el maquillaje aparezca exagerado y nada natural. Elegir, por otro lado, un tono demasiado claro hará que las facciones desaparezcan. Ambos casos generarán la sensación de que, en lugar de maquillaje, llevamos algo más parecido a una máscara. Para elegir adecuadamente un tono de base hay que saber qué tipo de pieles existen y cuál es la tuya. En Saigu también tenemos un test para que sepas cuál de nuestras bases es la mejor para ti.

3. Excesos en el corrector de ojeras

En el maravilloso camino de dar rienda suelta a la creatividad para potenciar la natural belleza de nuestro rostro, hay una pausa bastante conocida: el corrector de ojeras. Tantas horas de trabajo y de largos y estresantes días nos dejan esa conocida marca debajo de los ojos que nosotrxs vamos directamente a tapar. Está bien, para eso existen los correctores. Ahora bien, debemos utilizar la medida justa. Hay que aplicar tan solo unas gotas y esparcirlas o bien con un beauty blender o con la yema de los dedos. Así el acabado será más natural y no hará el efecto contrario. 

4. Duración del maquillaje

Es normal que queramos que el maquillaje dure absolutamente todo el día. Sobre todo porque pasamos muchas horas fuera de casa y no es cuestión de llevarse como compañero todo el neceser de productos para ir retocándose a cada rato. Prolongar la duración del maquillaje abusando de productos como fijadores o ampollas puede tener un efecto negativo sobre la piel, generando sequedad, apagando el brillo natural e incluso dejando pequeñas marcas. Está bien utilizarlo en ocasiones especiales pero no en exceso. Recuerda que, si el maquillaje empieza a desaparecer pasadas las horas, estarás igual de bien al natural.

5. Lápiz de ojo por debajo

En épocas más adolescentes —cuando todos los tormentos se ciernen sobre ti y crees que ese caos interno solo lo vives tú— se estilaba utilizar un eyeliner que oscureciera la mirada. Eso es agua pasada. Pintarse la línea negra sobre el párpado inferior es un error. La mirada se apaga, el ojo genera la sensación de estar caído y es mucho más fácil que el maquillaje (debido, por ejemplo, al sudor) desaparezca o se extienda ensuciando la cara. El lápiz de ojos debe utilizarse para dar luz a la mirada realizando un trazo fino y definido sobre el párpado superior.

 6. Recuerda las cejas

 Sí, en tu rostro también hay cejas y sí, también pueden maquillarse. Es cierto que esta zona de la cara es una de las grandes olvidadas pero en la actualidad el interés ha crecido y quienes dan consejos sobre cómo maquillarse le han dado un especial enfoque. Y es importante tenerlas en cuenta porque ejercen un gran poder sobre las expresiones del rostro. Al principio, cuando te las maquilles por primera vez, te sorprenderá la potencia que tienen sobre la mirada. Para pintarlas de forma adecuada lo ideal es definirlas un poco y rellenar los vacíos que haya para no perder naturalidad.

7. Difuminar los colores

La extensión de los colores sobre el rostro afecta a la sombra de ojos y al colorete especialmente. En cuanto a la mirada hay que aprender a fusionar bien las tonalidades en el caso de que elijas más de un color para el párpado. A partir de ahí lo mejor es extenderla y difuminarla, haciendo que se concentre más color sobre la cuenca y se vaya disipando donde termina el ojo. Con el colorete pasa lo mismo, no puedes concentrar todo sobre las mejillas porque se perderán expresiones. Lo ideal es maquillar, de forma delicada y suave, desde la patilla hasta la mitad del moflete.

8. Las prebases existen

El cuidado de la piel es esencial, ya lo dijimos al principio. Para que la tez esté hidratada y el maquillaje no genere ningún malestar a la larga puedes contar con las prebase. Las de los labios son las más utilizados porque esta zona suele secarse y es una de las que más expuesta está. La prebase de labios se coloca antes del pintalabios y así aseguras que esa zona esté sana a la larga ¡No es el único! Hay p

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