[Podcast] Too good to go: "Uno de cada tres alimentos que se produce se desperdicia"

 

“La comida no se tira”. Si hay una frase que nos repitieron hasta la extenuación en nuestras comidas familiares de infancia fue esa. Sin embargo, basta con echar un vistazo a los cubos de basura de nuestras casas para comprobar que, cuando crecimos, decidimos olvidar este mensaje. Porque el despilfarro alimentario es una realidad tan extendida como desconocida, que tiene graves implicaciones para el planeta. El movimiento Too Good to go surgió en 2016 para combatir este malgasto a través de una idea tan sencilla como eficaz: crear una app para poner en contacto a establecimientos que tienen excedentes alimentarios con ciudadanos dispuestos a salvar estos productos mediante el pago de un precio simbólico. Para conocer más acerca de esta estimulante iniciativa hemos invitado a Marta Galarreta y Oriol Reull, de Too Good to go a un nuevo podcast de Revolución Sostenible.

El impacto de desperdiciar una fruta

“Uno de cada tres alimentos que se produce a nivel mundial acaba en el cubo de la basura”, afirma Oriol. Detrás de esta impactante cifra se esconde una problemática medioambiental insoslayable: cada vez que arrojamos a la basura una fruta o una verdura que ha madurado en exceso estamos siendo responsables de un importante desperdicio de recursos. “Imagínate un kiwi que ha sido producido en Nueva Zelanda utilizando agua, energía, pesticidas y fertilizantes. Luego se transporta en un avión hasta nuestra ciudad y un camión lo lleva hasta nuestro supermercado. Lo compramos, lo ponemos en nuestra nevera y al cabo de una semana lo tiramos a la basura. Todos los recursos que hemos utilizado para producirlo se están desperdiciando”, explica.

Los hogares, clave para el cambio

Y, aunque tendamos a pensar que nuestro poder individual para romper con esta cadena de despilfarro es limitado, nada más lejos de la realidad. Porque -en contra de lo que parece a priori- no son los agricultores, los supermercados, hoteles o restaurantes quienes más alimento desaprovechan. “Las casas son el principal generador de desperdicios, pues provocan cerca del 50% de todo el desperdicio en la cadena alimentaria”. La explicación es sencilla: hay muchas más casas que establecimientos de hostelería.

Por tanto, esa consiga que afirma que mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo adquiere aquí un nuevo significado. Si quieres formar parte de este cambio puedes empezar por revalorizar los productos que tienes en tu frigorífico. Especialmente las frutas y verduras, que constituyen un 46% de los alimentos que se tiran sin llegar a usarse. “Un plátano es un producto super barato y parece que nos cuesta menos tirarlo que una merluza”, reflexiona Marta. Se trata de adquirir conciencia. “Nadie se va de casa y deja las luces encendidas porque estamos desperdiciando un recurso, y luego llegará una factura alta. Cuando tiramos un kiwi a la basura no tenemos conciencia del desperdicio que supone, porque ya lo hemos pagado”, añade Oriol.

 

 

Tips contra el despilfarro

Pequeños trucos como planificar la compra semanal de manera realista pueden ayudarte a reducir significativamente el derroche de alimentos. Piensa en cuántos días a la semana comerás realmente en casa y compra en base a tus planes. Además, es muy importante que organices tu frigorífico, colocando en la parte delantera aquellos productos que vayan a caducar antes para consumirlos a tiempo. En este sentido Oriol iniste en la importancia de “diferenciar la fecha de consumo preferente de la fecha de caducidad. El consumo preferente significa que ese producto, después de esa fecha, puede seguir estando bueno. Tenemos que usar nuestros sentidos: vista, olfato y gusto para verlo”.

Si buscas más inspiración para dar un respiro a tu economía doméstica y a la salud del planeta, nada mejor que la cocina de reaprovechamiento. Utiliza las partes que no uses de las verduras, como el tronco del brócoli o las hojas duras de la alcachofa para cocinar caldos. Dale rienda suelta a la creatividad y prepara albóndigas o croquetas humeantes con las sobras de la carne. Y si algún día no te apetece cocinar, puedes recurrir a la app de 'Too Good to go' para darle una segunda vida a productos de restaurantes que te sorprenderán. Entretanto, dale al play a nuestro podcast de Revolución Sostenible y descubre como puedes empezar a ser ese cambio que quieres ver en el mundo.

 

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